Un safari es uno de los viajes más inolvidables que se pueden hacer: los primeros elefantes en una charca, el amanecer sobre la sabana, noches bajo un cielo lleno de estrellas. También es un viaje en el que la elección del equipaje importa de verdad.
La regla de la bolsa blanda
Muchos safaris usan avionetas para volar entre campamentos. Estos aviones tienen bodegas diminutas y los operadores suelen exigir bolsas blandas sin ruedas ni estructura rígida, con un límite de peso estricto, normalmente en torno a 15 kg incluido el equipaje de mano. Consulta siempre las normas exactas con tu operador antes de hacer la maleta.
Aquí es donde una bolsa de viaje blanda demuestra su valor. La Mochila Weekender y la Bolsa Weekender de Lona caben en bodegas pequeñas, se llevan fácilmente por la pista y tienen asas para cargarlas y descargarlas rápido de los vehículos. Para un itinerario más largo, la Travel Bag te da de 28 a 38 litros en un formato blando y flexible.
Qué ponerse
- Colores neutros: caqui, beige, oliva y marrón. Se funden con el paisaje y disimulan el polvo. Evita el azul oscuro y el negro, que en algunas regiones atraen a la mosca tsé-tsé.
- Capas. Las salidas al amanecer son frías y a mediodía hace calor. Un forro polar y una chaqueta ligera son imprescindibles.
- Manga larga y pantalón largo para las noches, contra los mosquitos y el sol.
- Un sombrero de ala ancha y gafas de sol.
- Calzado cerrado y cómodo para los safaris a pie, y sandalias para el campamento.
Lo imprescindible
- Prismáticos, a ser posible unos por persona
- Cámara con baterías y tarjetas de memoria de repuesto; en campamentos remotos la carga puede ser limitada
- Una batería externa
- Protector solar, repelente de insectos y un pequeño botiquín
- Una linterna frontal para moverte por el campamento de noche
Mantén fuera el polvo
Los caminos de safari son polvorientos. Guarda la ropa en cubos o bolsas para que el polvo se quede fuera, y el equipo fotográfico en su propio bolsillo acolchado. La mayoría de campamentos ofrecen lavandería, así que puedes llevar menos de lo que crees.
Viaja ligero, ve más
Un safari consiste en estar presente en la naturaleza, no en gestionar equipaje. Bolsas blandas, poco peso y tonos neutros: estarás listo para la aventura de tu vida.